Por Helga:
Y una vez más. Con mucha vergüenza, ya son 5 años y un poquito más que soy alumna de la URP (Universidad Ricardo Palma), pero ese no es el tema.
Cada año la universidad realiza ciertos “espectáculos culturales” y lo pongo entre comillas porque no sé qué concepto tienen de cultura.
Carlos Galdós es un fracasado conductor de televisión, trabaja como conductor en una radio local y últimamente se hace llamar
showman, yo le diría payaso, nisiquiera llega a cómico ambulante, con todo el respeto a los artístas de la calle.
Su comicidad se basa en burlarse de los demás, discriminar a las personas, hasta humillar. Sus palabras favoritas: cholo, negro, serrano, huachimán, gordo, marrón, GCP (gente color puerta) maricón, piraña, ratero y ser peruano es lo peor que te pasó en la vida, entre otros. Que mejor ejemplo que ver sus “rayitos” para saber que este tipo tiene caca en la cabeza, que no se acepta y quiere ser caucásico a cualquier precio.
¿Cómo llevar a un acomplejado como este para que hable estupideces en una universidad? ¿Qué pasa por la mente de algunos estudiantes para perder el tiempo de esta manera?, peor aún ¿Cómo le pueden pagar por hacer eso?
Hoy, estoy indignada porque la contaminación continúa. Este ser sigue escupiendo mierda. Carlos Galdós es un ejemplo de ser humano frustrado que hoy encontró algo que hacer: contagiar la estupidez.
Señor Rector de la Universidad Ricardo Palma a algunos alumnos no nos puede engañar tan fácilmente. Rechazamos a este mequetrefe y la basura que hace. No permitiremos que nos engañen, que nos callen la boca, ni que nos tapen el sol con un dedo. Hay muchas cosas por hacer y me duele que mi dinero vaya a los bolsillos de este charlatán sin futuro.
Por Jonatan
http://drocknroll.blogspot.com
Pónganle el título que quieran
Aún recuerdo la primera vez que vi al pelele de Galdós en televisión. Era un comercial de Pilsen Callao si no me equivoco y eso fue aproximadamente hace 10 años. Como es obvio, el comercial no tenía nada de brillante: era un comercial de cerveza. El tipo salió de anonimato, lamentablemente. Lástima que no sucedió lo que esperaba. Y lo que esperaba era que Galdós desapareciera para siempre de las pantallas. Desde aquella vez que lo vi en aquel detestable comercial supe lo detestable que me parecía este pelafustán. Luego, tal vez, de desaparecer un par de años, nuevamente se le vio en diversos programas y en la radio. Finalmente consiguió lo que tanto anhelaba: un programa propio vía Plus TV. La popularidad del programa creció y la popularidad de este infame personaje creció junto con la del programa. Posteriormente entró a nuestro país una infame cerveza, y eso nadie lo puede negar, que hizo del payaso Galdós su imagen. Bien dicen que lo que mal comienza mal acaba. Definitivamente esta cerveza acabó con un mal sabor y quiero atribuírselo a este hecho. Y no sólo eso, la cerveza nunca llegó a pegar en nuestro país, afortunadamente.
Pues bien, fue por aquellas épocas que al tipo se le ocurrió que podía hacerla de humorista, showman o lo que sea. Armó un espectáculo, supuestamente gracioso, donde apelaba al facilismo, al humor fácil y barato, según él, atacando todos los estereotipos sociales de esta Lima decadente. Pues bien, que duda cabe y tengo que reconocerlo, el tipo fue astuto. Ojo digo astuto, no inteligente, son cosas diferentes y eso quiero dejarlo bien en claro. Si al público le gusta lo burdo, lo vulgar, el humor fácil y barato, hay que dárselo, ¿cierto? Pues bien, eso hizo. Al mejor estilo de los cómicos ambulantes que nos invadieron a fines de la década pasada, sólo que escondiéndolo detrás de una máscara aparentemente inteligente, mordaz, irónica y satírica, Carlitos siguió haciendo lo que le daba resultado. Su show, si en algún momento tuvo algo de contenido real (lo dudo), pues lo perdió totalmente. Ahora, hay que reconocerle algo, el tipo llenó las veces que quiso lugar donde se presentó.
Ahora, nos preguntamos ¿Hay mérito en eso? Yo digo que no y lo dejaré claro con una analogía. ¿Tuvieron mérito todas aquellas boy-bands que nos invadieron e mediados y fines de los 90’s? Llenaron lugar donde se presentaron y vendieron lo que les dio la gana. Eso es irreprochable, pero ¿cómo lo hicieron? ¿Qué mérito puede existir cuando alguien te compone todo, cuando recurres a lo fácil y simplemente sigues la corriente, la actual tendencia consumista, donde lo fácil es lo que manda y donde la gente ya no piensa, sólo sigue a las masas más que nunca? Lo mismo se da en este caso. OK, Galdós mismo armará su guión, después de todo no creo que sea tan inservible. Pero no hay mérito porque simplemente es recurrir a lo fácil, a lo vulgar y a lo idiota camuflado bajo el velo de la sátira. Ni siquiera es recurrir a lo absurdo, que si se utiliza bien, puede ser genial.
¿Les causa gracia esto?:
http://youtube.com/watch?v=15xHrqPK17g&feature=related
¿Qué de inteligente tiene eso? ¿Comerse los mocos es un estereotipo limeño? No, señor Galdós, no nos equivoquemos, no vendamos a la gente algo bajo otro rótulo. OK, acá chocaré con mucha gente que no gusta del programa que mencionaré a continuación, pero para mí, se trata de una burda imitación de Pataclaun, solo que en monólogo. Ahora, es obvia la distancia en años luz que hay entre Pataclaun y un show de Galdós. Mientras que en el primero, había diálogos inteligentes, punzantes y mordaces hasta decir basta, donde no sólo se hacía burla de nuestra propia sociedad y sus creencias y costumbres anticuadas y retrógradas, sino también se hacía burla de uno mismo, en el segundo lo que menos abunda son los guiones inteligentes.
Para terminar, lo que me motivó a escribir contra este tipo fue el hecho de enterarme que por enésima vez mi ex-universidad, Ricardo Palma, ha contratado a este tipejo para presentar uno de sus infames espectáculos en el anfiteatro. Es una lástima. No sé si será una especie cortina de humo o no para tratar de solapar la paupérrima infraestructura de facultades como Lenguas Modernas o Biología, donde, para sorpresa de muchos, aún se sigue utilizando pizarras de tiza. Lo cierto es que los alumnos, lejos de reclamar por mejores aulas, se sienten sumamente complacidos cada vez que llega este tipo a la universidad. Lo reciben como si los Beatles llegaran a dar un concierto gratuito. Hay quienes dicen que es una forma de estupidizar a la gente. Yo digo que ya todos somos mayores y tenemos algo llamado cerebro, pero eso no es motivo para que la universidad alimente la cultura basura imperante. Lo peor es que dedican parte del presupuesto “cultural” a esta clase de “espectáculos”. Señores directivos de la universidad, la clase dirigente está para culturizar y guiar a las masas y si ustedes no dan el ejemplo, nadie más lo hará.
PD: Ah, sí, si te da mucha risa lo que le sucede a la Richi porque Galdós se presentó ahí, te advierto que a salvo tampoco estás, eh. Por si no te enteraste, Carlitos se encuentra en pleno tour “Inter-Universidades 2008”.